BIENVENIDOS A CAMPO LITERARIO

Este espacio se ha abierto a partir del 3 de mayo de 2011, con el propósito de registrar en un solo lugar aquellos pensamientos, reflexiones, interacciones, comunicaciones internas, palabras, frases y todos las demás formas de estampar en blanco y negro lo que se piensa y se puede decir, pero también aquello que se piensa, se puede decir y se puede escribir.

Para todos aquellos poetas anónimos que deseen expresarse, tienen un lugar donde lo puedan hacer sin ninguna restricción, escribir por escribir las cosas que pensamos en un momento de inspiración, para que no se queden en la mente y para que al final no se pierdan en el olvido.

Campo Literario, surge como una inquietud y una necesidad de colocar en un lugar visible los pensamientos que por momentos queman nuestra alma, nos inundan el pecho de presión y nos explotan nuestras venas y arterias, procurando exteriorizarse para hacerse visibles a la luz del sol brillante y en la calidez del brillo de la luna llena.

jueves, 1 de diciembre de 2011

SUEÑOS REDUNDANTES…

La primera noche
Estrellada del verano
Testigo silenciosa y reservada
De mis sueños redundantes sin respuesta

Observaba el regreso sin victoria
De la última batalla de mi vida
Y nostálgica derrama dos luceros
Que sigilosos se ahogan resignados

Realizando que mis mayores anhelos
Se escaparon tendenciosos por el frío
Sus lágrimas sin llantos crearon un desierto
En el fondo de mi alma despojada

La primera noche
Estrellada del verano
Trae tu fragancia inconfundible a mi recuerdo
Envolviendo en torbellino mi alma solitaria

Me transportas hasta el infinito
De la bóveda azul del universo
Donde redundo en mis sueños sin respuesta
Ahí donde siempre nos encontramos
Atrapados por el insomnio nocturnal.


LA LUNA ENCENDIDA

Dejé la luna encendida
Para que el sol se durmiera
Y así la noche extendida
Mi sueño contigo no se interrumpiera

Toda la noche no alcanza
Para amarnos en la intimidad
Mira que el tiempo avanza
Para vivir una eternidad

El sol muy receloso
Con sus rayos deslumbró la noche
Para terminar nuestro idilio afanoso
Que emprendimos con tanto derroche

Eres tu querida mía
La que ha estado alejada
Mientras tu alma cansada dormía
Contemplaba tu silueta sutilmente dibujada.